¡Hasta siempre!
¡Hasta siempre!
Queridos míos:
me voy tranquilo, con el corazón lleno y las manos cansadas de tanto vivir. Gracias por el amor, por la paciencia y por quedarse incluso en los días difíciles. Cuídense entre ustedes, no olviden lo simple y sigan adelante sin miedo.
Yo me quedo en ustedes.